PosiciónLa postura del jinete
La postura correcta del jinete no es una norma estética, sino funcional. Una columna vertebral alineada, con las tres curvaturas naturales preservadas, permite absorber el movimiento del caballo sin interferirlo. Los hombros relajados y caídos evitan la tensión que sube por los brazos hasta las riendas.
Los codos doblados en ángulo recto actúan como amortiguadores. La mano cerrada pero no rígida transmite señales precisas. Los talones presionados hacia abajo anclan la pierna y mantienen el estibo en su posición correcta, bajo el centro de gravedad del jinete.
Esta geometría corporal no se logra de un día para otro. Se construye con horas de trabajo sin estribos, ejercicios en el picadero y la corrección constante de un ojo externo experimentado.


