
3000 a.C. / s. III a.C.
Prehistoria e Iberos
El jinete como identidad
La domesticación del caballo en la Península Ibérica se constata arqueológicamente hacia el tercer milenio antes de la era común. Los pueblos prerromanos que habitaron la Meseta, los valles del Ebro y las sierras béticas establecieron con el caballo una relación que iba mucho más allá de la utilidad agrícola o bélica.
Las estelas ibéricas representan al jinete como figura de prestigio social. El caballo no era un instrumento de trabajo sino un símbolo de rango, poder y linaje. Esta vinculación identitaria entre el hispano y su montura asombró a los ejércitos de Cartago y más tarde a las legiones romanas, que reclutaron de forma sistemática a la caballería ibérica por su excepcional destreza.


